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martes, 5 de junio de 2012

Presentación de "De raíz rebrotada" (7-6-12, Museo Municipal de Málaga)







Este jueves día 7 de junio a las 20:30 tendrá lugar la presentación del poemario "De raíz rebrotada". Será en el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga (paseo de Reding nº1).

La presentación correrá a cargo de Diego Medina (editor) y de Salvador Marín Hueso (autor del prólogo del poemario).

También presentará su novela, Primera noche en las ciudades nuevas, María M. Bautista.

Al terminar la presentación se regalarán poemarios firmados por el autor.

Todo esto es la información objetiva. Ahora vamos con lo subjetivo: he revisado el poemario y no estoy de acuerdo con el 80% de su contenido, salvo con los dos primeros capítulos y con los poemas contenidos en las páginas 119 y 122. ¿Qué quiero decir con esto? Que no todo lo que vemos y manifestamos es la raíz. Que el cambio es el motor de todo, y que no hay mejor elección en nuestra vida que hacer una poda completa. Y sobre todo, que es maravilloso vivir desnudo.

El poemario se podrá adquirir por Internet desde cualquier parte del mundo. De todas formas, salvo los costes de envío, yo lo enviaría gratuito para cualquier interesado. La cuestión es que... nos comunicamos, nos leemos, y es honesto, y decimos cosas, y damos pasos. No hay mayor protagonista en un poema que los ojos que lo leen.

lunes, 7 de mayo de 2012

De galeradas: "De raíz rebrotada"



Llega el tiempo de las galeradas. Tras corregir esa tilde en la "i" de "Raíz", y unos pocos detalles más, la galerada de "De raíz rebrotada" estará lista.

El poemario se presentará con el motivo de la feria del libro en Málaga, en el museo municipal (paseo de Redding nº1), entre el 5, 6 ó 7 de junio (aún por confirmar). Ese día regalaremos poemarios firmados, y el poemario podrá adquirirse fácilmente en internet. Se envía a cualquier domicilio. La presentación, por supuesto, será gratuita.

Seguimos poemando.

Gracias,
Rubén Camacho Zumaquero

sábado, 7 de abril de 2012

Algunos lo llaman Semana Santa

- Eso que intentas conseguir es una utopía, Rubén Camacho Zumaquero.
- Que yo levante cinco toneladas de peso es una utopía. Que yo y doscientos hombres más levantemos cinco toneladas de peso y nos demos un paseo por la ciudad, es Semana Santa.
- ¿Qué me intentas decir?
- Que para hacer la utopía realidad sólo necesitas tus doscientos hombres y arrimar el hombro.

(hace algunos años)


Nunca sabes qué significa algo hasta que lo vives.

Las vírgenes pesan más que los Cristos. Suelen pesar alrededor de los 5.500 kgs de peso. 5.500 kgs a repartir entre 140 hombres. 6 varales. El peso a repartir: unos 40 kgs por hombro. A veces, en función de la pendiente, el peso se reparte hacia un lado. Eso significa un cierto descanso para algunos. Cuando ocurre a la inversa, todo el peso cae sobre tus hombros, te encoges, y prácticamente andas con las rodillas flexionadas.

En realidad, no son los hombres los que llevan el trono. Es una mentira. Es una ilusión por parte de los observadores, que creen que son los hombres los que actúan y la mueven. No, los hombres no pueden llevar 5500 kgs de peso. Es el trono el que lleva a los hombres. Son las ideas, los valores. Hacer por amor antes que hacer por ausencia de amor.

Ahí dentro, no hay individualidad, sólo colectivo. Un objetivo común, sin egoísmos. Te fundes con un todo. Si hay que mecer hacia la izquierda, se mece. Es instintivo. Si hay que levantar el trono completo tras una campanada, se levanta. Si llevas varias horas andando con el cuerpo doblado, con las piernas flexionadas, y tu hombro está magullado... no importa, sigues. Y dentro del manto, y entre los varales, sólo existe el compañerismo y la camaradería.

Cuando llevas seis horas sin cesar de empujar, más ganas tienes de empujar. Campanada, y hombro dispuesto. Arriba. Vamos, perra. (La "perra" no era la Virgen, sino Málaga, que es quien siempre se mece sobre tu hombro y te lastima, para enseñarte a emprender a través de su propio desdén). Se oían gemidos, suspiros, a veces leves gritos de los portadores. Duele mucho. Es un esfuerzo físico que desafía lo común. Pero a nosotros no nos importaba. Justo al terminar, todo el mundo estaba como recién levantado, sólo de la alegría de haber cumplido y de haber arrimado el hombro para brindarle arte puro a la ciudad.

Ahora no puedo andar, sólo mecerme. Mi riñón izquierdo está comprimido. El cuádriceps de mi pierna derecha tiembla. Mi hombro izquierdo... directamente no lo puedo tocar. Pero soy muy feliz. 
Me rodeé de lo que verdaderamente amo, y que también me ama y verdaderamente me acepta: la gente, el colectivo, las ideas, los valores, los desconocidos... También el sufrimiento y la valentía por encima de la sumisión hacia el miedo y los cobardes, maestros en el arte de los acuerdos y el materialismo.

Nadie tiene ni la menor idea de lo que es hasta que lo vive. Es compañerismo, desafiar utopías, conseguir lo imposible, no tener límites, es estar todos a una, no desfallecer, sacar fuerza de donde no la hay... algunos lo llaman Semana Santa.

La única lástima: no poder volver a vivir esos 30 segundos del inicio, cuando por primera vez entras dentro, te abrazas a tu puesto, sientes mucho miedo pero no dejas que te guíe ni te imponga sus contratos, no eres capaz de imaginar cuál va a ser la sensación, y entonces, levantas con toda tu voluntad lo imposible, notas que el peso va a resultar una tortura si lo aguantas durante 1 minuto y sabes que son 6 horas, y finalmente... el trono comienza a andar, te mece, y ya no te duele nada, aunque el peso sea el mismo. Esos primeros 30 segundos. 

Algunos lo llaman Semana Santa. Para mí, un símbolo artístico de que todo es posible.

  • Recorrido: San Juan, Plaza de Félix Sáenz, Sebastián Souvirón, Plaza de Arriola, Atarazanas, Torregorda, Alameda (lateral derecho), Alameda Principal, Larios, Plaza de la Constitución, Granada, Plaza del Carbón, Plaza del Siglo, Duque de la Victoria, San Agustín, Cister, Patio de los Naranjos, S.I.C.B. (Adoración de la Santa Cruz y Ofrenda ante la tumba del Excmo. y Rvdmo. D. Luis Torres, Obispo de Salermo), Patio de los Naranjos, Cister, Santa María, Molina Lario, Plaza del Obispo, Molina Lario, Strachan, Torre de Sandoval, Bolsa, San Bernardo El Viejo, Sancha de Lara, Larios, Martínez, Puerta del Mar, Plaza de Félix Sáenz, San Juan, a su Templo.







miércoles, 21 de marzo de 2012

De raíz rebrotada se publicará en mayo (colección Monosabio)



De raíz rebrotada va a ser publicado en la colección de poesía "Monosabio". Saldrá en mayo y la presentación será en junio en la feria del libro (Málaga). Monosabio es una colección de poesía nacional que actualmente cuenta con 15 poemarios en catálogo, todos poetas contemporáneos.

De raíz rebrotada es un poemario compuesto por 63 poemas, distribuidos en 5 capítulos y con un poema inicial y final. El prólogo está firmado por el poeta Salvador Marín Hueso. De raíz rebrotada es un poemario sobre raíces, tallos, ramas, podas y crecimiento y transformación. Un poemario que insiste en buscar lo utópico hasta encontrarlo. Sus poemas están en una búsqueda constante de una permanencia ilusoria entre una vida impermanente. La permanencia es la raíz, la casa, de donde todo brota.

Os dejo con el prólogo de Salvador Marín Hueso. Si alguien quiere adquirir el poemario, escriban a la dirección: rubencamachozumaquero@gmail.com

Gracias.



PRÓLOGO A "DE RAÍZ REBROTADA", 
                                                               DE RUBÉN CAMACHO ZUMAQUERO


    A mí también me engañaron. Yo también, como el poeta, crecí añorando flores que nunca fueron mías, hasta que comprendí que había vivido “rodeado siempre de la tristeza digna de la rama sin nacer”, y aprendí a amar ese estado quebradizo que nunca se quiebra, por el que todo permanece siempre y a la vez en el punto de partida y un paso adelante. Quizá por eso a mí también de niño y todavía de mayor me llaman torpe. Quizá por eso, como el poeta, amo los árboles rasgados que nunca paran de crecer, a pesar de sus heridas. Sean, pues, mis primeras palabras de empatía. Las siguientes, sin remedio, serán de balbuceo, como es de ley ante el intento de dar cuenta de una lectura lúcida y gozosa.

    Una tarde de verano, Alejandra Pizarnik me enseñó que “muere de muerte lejana la que ama al viento”. Una tarde de junio, Rubén Camacho volvió a repetirme la lección de las trampas del aire. Siglos de retórica han asociado el viento a la libertad y a la vida. Rubén Camacho sabe sin embargo que la agonía suele urdir sus trampas por las regiones del vuelo. En la brisa, el hombre no sabe qué es de sus brazos. En el puro desvanecerse de un mundo que sopla, el hombre no tiene más caudal que el de una hoja de árbol que se cae y se pierde. En el instante del aire, el poeta protesta, descabalgado:


Estas manos y este cuerpo
no me pertenecen
sino que vago con ellos
mientras la arcilla se quiebra.

   
El árbol de la vida se arraiga en la tierra. En ella, sus raíces extienden su laberinto de alimento y agua, frente a la amenaza constante de la brisa, que lleva dentro el recado del huracán. No en vano, nos recuerda el poeta, el aire es anterior al nacimiento y alienta en la noche pasada de la muerte. En su vacío, todo sobra, nada basta. En su vacío, ¿a qué podrá aferrarse la raíz? ¿Qué esperanza abastecerá a las ramas, si no tienen donde posarse?

Y en la tierra, los cuerpos, su alimento y vocación. Germinados y germinadores. Desastre y culminación de la raíz. Los cuerpos, siempre quebrados. Los cuerpos, siempre renacidos, sin cortapisas, sin tapujos, sin otro miedo que su propio miedo…

Yo era como una rama seca
y tú, con tu lengua en mis raíces,
húmedo hidrato del tronco rebrotado.

Tú eres como flor lastimada
y yo, con mi tronco renacido,
espina clavada en tu fibra delgada.



    ¿Verso libre? Más bien, libertad de una voz. El secular sarampión de los poetas es confundir la benéfica fusión de voces con el mero calco de los ecos. Por fortuna, Rubén Camacho se nos presenta claramente vacunado contra toda rubeola del ritmo impostado. No en vano, sabe que todo verso es fraudulento “salvo el de ahora mismo”, como todo amor es equívoco salvo el que te hierve en este instante por las venas, querido lector.

    Poemario “total” por lo demás. Nada humano le es ajeno, justamente porque muerde la tierra más allá del hombre. Poemario que se crea a sí mismo en el cielo y en la acera, que vuela sobre Málaga y se pasea por la esperanza, alzándose frente a la abadía del cansancio, deslizándose sobre la inercia de los afectos. Poemario “donde rebrota la verde, cuando muera mi cuna”.

    Somos el viento que nos lleva. Pero bendito poeta éste que nos libera del siroco de la muerte. Bendita voz que reclama, amante sobre la tierra, el aire, sí, pero el más puro. Ese aire que nos sale por la boca.



Salvador Marín Hueso

martes, 19 de julio de 2011

Lota España, poeta isla

Este artículo está originalmente publicado en el nº1 de la revista En la Isla. Lota España es una figura tan desconocida como enigmática y clave para comprender una época y situación poética. La encontré entre libros, olvidada. Por una vez, me funcionó bien la vista.


Web: http://enlaisla.wordpress.com
PDF en lectura y descarga gratuita: http://es.scribd.com/doc/59246404/En-la-Isla-n%C2%BA1-Julio-2011


LOTA ESPAÑA, POETA ISLA


Entre documentos olvidados también podemos encontrar a poetas isla. Lota España era una isla porque nadie podía acercarse a ella. Su personalidad y geografía se mantenía oculta, y la historia, que no la ha olvidado tanto como perdido, mantendrá por siempre un enorme halo de misterio sobre la poeta malagueña. Esta poeta isla, cuya última línea se pierde al comenzar la guerra civil (no existen datos acerca de su final), tiene en su haber un extraño honor: ser la última persona en publicar antes del estallido de la guerra civil española en 1936. El texto fue un poema homenaje al anarquista Buenaventura Durruti. Lo que ocurrió después permanece siendo un misterio debido a la quema de archivos durante la guerra civil en ayuntamientos, bibliotecas e Iglesias. Es pues tan desconocida que merece el apelativo de poeta isla, ya que nadie sabe dónde encontrarla pero conocemos breves huellas sobre su obra. Aún así, Lota España comenzó a publicar mucho antes.

Con el nombre real de Lolita González Pérez, Lota España comenzó a publicar en 1927. El marco principal fueron las revistas “La unión ilustrada”, “La cruz roja” (donde aparece publicado su único relato corto, “La flecha lanzada”) y “Vida nueva”. En aquella época convivían dos maneras de entender la poesía. La vieja escuela y la nueva, la poesía dirigida por la forma y la costumbre y la poesía dotada de conceptos. El 98, poesía vieja, y la nueva del 25 (Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y José María Hinojosa principalmente en Málaga). La breve visita de Rubén Darío a Málaga, que influye sobre Salvador Rueda, deja también un estigma sobre la poeta olvidada. En sus comienzos, Lota España pertenecía a este primer tipo de poesía.

Lota España no era una poeta original ni innovadora. No era afín a nuevas tendencias y se mantenía apegada al costumbrismo. Poeta dechada en versos de arte mayor y rima consonante, cultista, de influencias y similitudes con Becquer, Manuel Machado, Rubén Darío o Salvador Rueda. Intentaba usar todos los recursos posibles, pero dentro de su isla, cuyos límites fueron ensanchándose poco a poco, como una marea baja que daba luz a nuevas tierras.

    Y ser hoguera;
    y ser luna;
    y ser espino y ser ala…

Poema Solitaria:

    Si tienes niña un querer,
    no se lo entregues al mar.
    ¿Sabes si podrá volver
    lo que dejastes marchar?

La poeta sufre una transformación paulatina, que la lleva desde un inicio con poemas religiosos, convencidos pero a la vez ingenuos, hasta finalmente presentar las dudas características de una crisis religiosa. La estética continúa siendo tradicional, pero su evolución personal la lleva a una radicalización política y a un mayor compromiso social.

Crepuscular:

    Nuestro verso es el perfume de un amor de lejanía;
    hora pálida es la hora que nos unge de ideal,
    rima bien con el paisaje nuestra azul melancolía,
    es el alma una vibrante citarina de cristal.

En la revista “La unión ilustrada”, Lota España publica poesía antigua y retórica, cargada de exaltaciones religiosas. A pesar de que este tipo de poesía solía tacharse de retrógrada, tenía secciones fijas en las revistas. “La unión ilustrada”, titulada “revísta artístico-literaria”, perteneció al grupo de “La unión mercantil”, uno de los diarios de mayor tirada en la provincia. Este diario, que era también una revista gráfica, nacía con ideas liberales y progresistas y terminó por desaparecer al llegar la República. Lota España comienza entonces a publicar en “La cruz roja”, de distribución gratuita. Su último poema es publicado en “Vida nueva”, subtitulado “Diario republicano de izquierdas”. Este diario se mantiene hasta la caída de Málaga ante las tropas franquistas. Lota España vivía su transformación personal y poética a través de estas publicaciones. Su conflicto entre las formas tradicionales y progresistas se solucionaba con una gran valentía personal.

Poema de exaltación anarquista, publicado un mes antes de que las tropas franquistas llegaran a Málaga:

    Trabajadores de Iberia
    sabrán llorarte sin voz,
    con llanto de dinamita
    sobre el fascismo traidor.

La única novela reconocida de Lota España es “La voz del terruño”. La fecha aproximada de publicación es 1930 y narra la historia de una pareja de jóvenes en un pequeño pueblo de Cantabria. No se conocen las influencias de Cantabria en Lota, o si alguna vez estuvo allí. En la novela, se volvía a apreciar un conflicto entre las ideas progresistas y tradicionales.

Su obra quedó perdida, como la de tantos autores isla, ocultos bajo su reserva, su independencia, o en el caso de Lota España, perdida y olvidada a causa de una guerra que también atacó a la literatura. Los escasos documentos que hoy día conservamos sobre Lota España fueron investigados por María Dolores Gutiérrez Navas, catedrática de Lengua Castellana y Literatura y Doctora en Filología Hispánica (Universidad de Málaga). Su investigación se centró en la recuperación y el estudio de los textos poéticos aparecidos en las publicaciones periódicas malagueñas del siglo XX, y allí estaba Lota España. Con la ayuda del Grupo de Investigación “Recuperación del patrimonio literario andaluz” (Universidad de Málaga, 2004), su libro sobre Lota España, “Lota España, poesía y prosa de una malagueña olvidada” (2004) ve la luz.

Porque amé sin ser amada:

    Porque amé sin ser amada llevo el sol en los infiernos,
    en mi pecho que acarician los armiños de mi talma:
    hay tormentas en la vida que nos hacen ser eternos,
    y recuerdos que nos llenan de belleza todo el alma.

    Tengo el alma cristalina porque amé sin ser amada
    y en la frente llevo el ritmo de una estrella palpitante.

Lota España se encontraba perdida en documentos olvidados, pero estaban allí, como están todos los manuscritos que aún no han visto la luz, y que quizá a día de hoy se resisten a verla. Enviar su obra a través del tiempo, cintada dentro de una botella y lanzada desde su isla personal, es el hecho final para definirla como poeta: valiente y expresiva, como así fue su último poema, la última publicación antes de estallar la guerra; el poema “Hombres de gesta”, dedicado al anarquista Durruti, tiroteado en aquellos días.

Hombres de gesta

    Durruti:
    Mente, brazo y corazón:
    Llamarada de un petardo
    que supo alzarse hasta el sol:
    Aguilucho rojo y negro
    que cayó,
    para que se levantara
    más alto el Pueblo español!

    Durruti:
    dentro de tu corazón
    los anarquistas de España
    perdieron su ardiente voz!
    ¡Compañeros libertarios!
    ¡Hijos del pueblo español!
    ¡Que no quede un buitre de esos
    sin un plomo vengador!
    La bandera roja y negra
    que él tan alto colocó,
    más roja está de su sangre;
    más negra es nuestro Dolor!

Fuente:
Lota España. Poesía y prosa de una malagueña olvidada. Estudio introductorio y edición de María Dolores Gutiérrez Navas. AEDILE, Málaga, 2004. ISBN: 84-921919-8-8.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Miguel de Molina Frías descansa en Buenos Aires

     Miguel de Molina Frías no sólo fue un pionero y posterior estandarte de la copla española, sino que su vida es también un reflejo simbólico de la ciudad de Málaga, tanto en sus virtudes como en sus miserias. Málaga se ve retratada en la figura del artista, en sus cualidades innatas, posterior abandono (exilio obligado de incontables artistas malagueños) y final olvido. Málaga nace, olvida, y finalmente desea recuperar. Así lo muestra actualmente la Diputación, que desea traer de regreso los restos del cantante para construir un panteón en su honor. Surge entonces la inevitable pregunta de hasta qué medida nos importa su voluntad.

    Miguel de Molina abandonó España en 1942 por Buenos Aires, ciudad donde cosechó sus mayores éxitos y donde repitió hasta la saciedad, deseaba morir y descansar. La razón de su exilio en España tuvo como protagonista dos características históricas: homosexual y republicano. Sin embargo, Miguel, con una gravedad mayor que sus simpatías políticas o tendencias sexuales, era un artista, que actuaba para cualquier público sin importarle condición ni bando. Hombres o mujeres, grises o rojos. Finalmente, encontró en Argentina un lugar propicio para vivir y continuar su carrera ante la opresión de la dictadura. Actualmente sus restos descansan en Buenos Aires, en el cementerio porteño de la Chacarita.

    Hoy día, y en contra de su voluntad, la Diputación de Málaga desea repatriar sus restos. Su hermana Asunción Frías, residente en Argentina, se niega, respetando así la voluntad de su hermano. Para conseguir sus propósitos, la Diputación ha comunicado a los familiares del artista residentes en Málaga que los restos de Miguel terminarán en un foso común si no aprueban su regreso. Es comprensible que su primera sobrina, una casi octogenaria a la que Miguel protegió en Valencia durante la guerra civil, se asuste ante tal noticia.

    Mientras multitud de personajes malagueños cuyo nombre no es preciso mencionar, se lucraban con la obra de Miguel, se realizaban programas de televisión y se publicaban libros y rodaban películas, su sobrina vivía sola y sentía cómo la voluntad del artista era menospreciada. Porque así es Málaga: un cúmulo de virtudes que se menosprecian y de defectos que afloran, como una joven preciosa que insiste en maquillarse como una demente, o como un hombre que, preso de sus miedos, no se permite ser querido. En el trato a Miguel de Molina se retratan esos precisos lastres.

    Miguel de Molina no terminará en ningún foso común. Y si eso ocurriera, seguiría respetándose su voluntad de descansar en Buenos Aires. Si Málaga desea ser capital de la cultura, no es necesario esperar hasta el año 2016. Podemos conseguirlo ahora. Sólo es necesario fomentar el arte y la cultura, para que los artistas vivos no se vean obligados a huir; sustituir el cemento por lo verde, que tanto necesitamos y tan poco abunda; eliminar la basura abundante de nuestras calles (Málaga se ve retratada en sus suelos) y las motocicletas de los parques; educar a los miles de jóvenes malagueños, que cada vez más, se muestran casi analfabetos. Y sobre todo, respetar la voluntad de nuestros artistas fallecidos.

    Miguel de Molina Frías nació en Málaga y se llevó su arte donde más le apreciaron. La cultura, ante todo, debe comenzar por el respeto.









    Rubén Camacho Zumaquero
    (nieto de Concepción Lozano Frías,
sobrina de Miguel de Molina Frías)